17 de noviembre de 2018

Hafnio



No hay monstruos debajo de la cama. Hay pelusas; jeringuillas; condones; zapatillas; cajas de zapatos con fotos; colillas de tabaco o polvo o una moneda que perdiste en el 87; tal vez algún botón; un calcetín soltero; una canica, las llaves del candado de la bici, una fila de hormigas, migas de galletas...

Los monstruos, siempre, están durmiendo arriba. Tan tranquilos. En su lado de la cama.




15 de noviembre de 2018

Plata


Cada vez siento menos cosas. Ese tipo de cosas tipo que te abracen y tú cierres los ojos. Yo me quedo con los brazos colgando como si fueran una toalla mojada. Cosas como que no sienta una mierda al ver las noticias en la tele de volcanes que derriten a la gente o la monja esa que han violado en Dinamarca. Sigo comiendo tan tranquilo. Como si no pasara nada. A mí qué me importa. Y me da frío . Porque tengo muchos huecos por donde pasa el aire. Miro una flor y veo una flor. No sé si dice sí o si dice no. Ni siquiera sé si habla. Y la corto y me la como pétalo a pétalo para ver si sabe a algo que me recuerde algún nombre. Luego me duele la barriga. Y hasta he metido los dedos en un enchufe. Lo único que conseguí es dejar a medio barrio sin luz. Era bonito. La gente salía a la calle con velas encendidas a preguntar qué coño había pasado. Que ya no tengo pelos en las cejas. Eso ha pasado.



14 de noviembre de 2018

Celsio



Nos estábamos fumando un porro de cuatro papeles y de pronto le dije: "Me voy". Era de noche, supongo, y en la radio sobaba ZZ Top mientras tumbados boca arriba en el suelo esperabamos para ser los primeros seres humanos en ver salir una estrella del techo.

"-¿Y dónde vas a ir?

-Ni puta idea. Estoy hasta los huevos.

-¿De qué?

-De todo.

-¿Tienes dinero?

-Tres mil pesetas. Y la semana que me debes, cabrón.

-Llévate el dinero de la máquina de tabaco si quieres.

-No hace falta. Pero me llevo ese sombrero."




13 de noviembre de 2018

Neptunio



El tiempo pasa y no cura nada.
Echo de menos tu coso acogedor y calentito y tu boca pequeña de decir cosas grandes como
estás loco amor muy muy muy loco y te amo y
te voy a partir por la mitad, cara de palo.

Pero eran tus ojos: esas dos bolitas de mirarlo todo,
donde yo veía nebulosas y galaxias con miles de millones de estrellitas girando en su interior y a lo mejor
alguna que otra nube redondita y blanca.

O apretar tu culo frío con las manos y que no dijeras nada nunca.

¿Y recuerdas el día que subimos al Empire State Building?
Pues quería arrojarte a la West 34th Street y que todos los taxis de la quinta Avenida te pasaran por encima
mientras yo me fumaba un cigarro sin que tú dijeras “¿Otro?”.
Todo eso te quería.

Joder, otra vez llueve hacia arriba.





10 de noviembre de 2018

Francio



Perdona por comerme la cabeza del canario;
pero fuiste tú quien dijo no vuelvas si no vuelves
en un helicóptero.

Eres muy linda, tú, con esa cara que tienes de

("-No lo digas.

- Lo digo.

-No lo digas.

-Lo voy a decir.")

hija de puta.

"-Cuando me pongo.

-Cuando te pones.

-Cuando me pones.

-Cuando te pongo

-Escupe la cabeza de mi pájaro ".