8 de febrero de 2010

En busca del Viento

Y me abro la camisa
y antes de que el tío
termine de leer “Tu puta madre”
tatuado en mi barriga
le meto
los cinco dedos cerrados en la boca.

Porque la quiero.

Porque en vez de pestañas tiene acentos
porque le encanta que le coma el coño
porque me gusta escucharla
hablar de amapolas
caracoles
y espejos.

“Le has roto los dientes”
me dice, sonriendo
mientras cruzamos en coche el desierto de Arizona
en busca del Viento.