24 de febrero de 2010

Ni de noche ni de día

Me acabo de tirar a mi ángel de la guarda.
Dios mío,¿qué he hecho?
“¿Hay alguien ahíiiiiiiií?¿Evaaaaaaaa?
¿en qué estabas pensando?”

En su torso desnudo y sus pezones.
No te engañes Eva.
En su pubis rizado de lirio.
En sus facciones Bíblicas
a lo Jean Paul Gaultier.
En sus manos grandes arrastrándome a su boca.

Es que yo estaba con la depre.
me pasa cuando
todo se va a tomar por culo
y encima el cabrón, se ríe.
Que te den Álvaro. Dije. Nunca estás cuando te necesito.

Y me puse un cubata y encendí la radio y sonó esa canción
ya sabes: “ Me muero por conoceeeeeeerte…”
y le dije, ¿bailas?
y se bajó del cuadro ese con cielo azul y nubecitas
y me dijo que aquella canción era una mierda
que pusiera a Sinatra.

Y en lo del cigarrito
le digo a mi ángel:
“Qué triste es estar sola. Menos mal, que …”
y miro, y el tío se ha dormido.