17 de febrero de 2010

A veces miro al cielo, y veo una vaca

En mi próxima vida
seré una lata de atún en escabeche
me lo merezco
-cosas del Karma, y su puta madre-.

En el 97 maté un hombre.
De un susto.
Yo se la estaba metiendo por el culo
y entró él.

“¿Es a mí? (agosto de otro año, por la tarde)
¿Me estás hablando a mí?”
-¡Zasca!
Sí, bueno, no me porté muy bien con nadie
espero que sea
una lata grande.

Hacía … pintadas de pollas en los baños
de pequeño era rubio, un angelito
que se meaba en los cajones del maestro
y siempre terminaba de cara a la pared.

Me hubiera gustado dejarle el asiento a los ancianos
y hacer caras raras a los niños
sin que salieran a correr.
Pasear bajo la lluvia sin paraguas.
Sin un coche robado.
Sin tres gramos encima.
Contigo, vergüenza, de la mano.