8 de marzo de 2010

Triángulos

-Anoche hablabas en la cama. Es la segunda vez esta semana.

-¿Ah sí? ¿Y que decía?

-Quiero el divorcio.

-Cariño, ya sé que estamos pasando por …

-No quiero ser el segundo plato de nadie.

-Son sólo palabras, no soy yo, estoy dormido, no eres justa. ¿Acaso no te quiero?

-Eres bueno conmigo.

-Entonces …

-Sudabas. Te estremeces diciendo su nombre como nunca lo haces conmigo.
¿Qué harías si apareciera de repente llamando a la puerta?

-Está muerta.

-Incluso así tu corazón le pertenece.

-La vida es extraña amor.

-Dime, ¿qué harías?

-Llego tarde … no salgas sin paraguas.