25 de mayo de 2010

Ya me jodo yo solo


¿En serio?
Pasa, esto es lo que tengo en la cabeza:

Te presento a Sophie, a Marga, a Claudia, a Nicolette, y así hasta un sinfín de fantasmas, fantasmas de mujeres a las que he tratado como una puta mierda,¿nunca te han tratado como a una puta mierda? ¿No te han dejado con un sms?; ¿te han dicho que no valías para nada?¿Nunca te han puesto los putos cuernos?

Y esos compañeros de trabajo, los gordos, los bajitos, los feos, los pusilánimes, a los que les he hecho tantas putadas como a un saco de mierda, por el sólo hecho de que me salía de los cojones, ya sabes, el fuerte vive, el débil se jode.

¿Ayudar a alguien? Para qué, que se busque la vida, como yo, que soy el puto amo.

Y si decaes, si te sientes culpable, vas y te emborrachas, un día, y otro, como forma de vida, o te metes algo, lo que sea, que vuelva a poner las cosas en su sitio, que te haga sentir de puta madre, litros de alcohol, hasta que se te ponga cara de mono, de primate, hasta que te des autentico miedo, hasta que seas capaz de hinchar a hostias a tu propio padre, de mandar al carajo a tus hermanos, a tu madre, tú qué sabes, vieja, de mi vida.

¿Tener fe? ¿En qué? Demasiado esfuerzo, habría que trillar toneladas de seres humanos para tener fe en alguno.

Este es Alonso, un tío al que le partí las dos piernas porque estaba más borracho que él y porque no me gustaba su cara, y así funciona, ser fuerte, mola.

En realidad son todos unos hijos de puta estos fantasmas, se han hecho fuertes, una coalición de hijos de puta que te machacan el cerebro. Crees, que nada va a cambiar, que eres lo más in, engañando al personal, escribiendo cositas en la internete sin que nadie te vea, cosas guapas y bonitas sobre cuánto te preocupa el mundo en el que habitas, poniéndote tu puta careta de buena persona, quedándote ciego, pero no funciona, por eso mi cabeza es una porquería.

Un día te levantan de la cama en mitad de la noche,los fantasmas de tu puta vida, no te dan una paliza, sólo se quedan mirándote, se ponen ahí delante de ti y te miran, una noche tras otra, hasta que te vuelves loco y te ahogas en tu propia mierda, y entonces ya no te importa hacer el ridículo, salir en pelotas al escenario y decir quién eres de verdad y a cuanta gente has decepcionado a lo largo de tu vida, para mitigar el dolor que te jode como un clavo de acero como de 20 centímetros ahí, taca taca, y cuando haces eso, todo lo que te queda después son tus fantasmas, porque los demás, ya te han dado la espalda. Estás solo.

No te queda nadie a quien engañar.

Te miran y no dicen nada, y te acostumbras, e incluso, llegas a amarlos, y un día, desaparecen. Porque los fantasmas también tienen otras cosas que hacer.
Los echas de menos. Miras a tu alrededor dentro de tu cabeza y sabes que ya no le importas a nadie.

Creo que ese es el momento en el que decides hacer algo.

Lo primero es mandar a tomar por culo al resto del mundo civilizado. No quieres más mentiras, y te importa un carajo lo que piensen de ti, en realidad, si echas de menos algo, es a tus fantasmas.

Un día se te abre un ojo, y ves que eres capaz de ayudar a alguien, que todas esas cosas bonitas sobre las que escribes, son reales, y que eso, es estar vivo, otro, abres el otro ojo, y te das cuenta de cuanto tiempo has perdido. Y de que la vida, era otra cosa.

Me alegraría saber que estáis muy jodidos, que soñáis por la noche que un pobre os come el cerebro, literalmente, con los dientes, me gustaría saber que ya no estáis tan ocupados poniéndoos tetas de silicona porque creéis que vais a ser más chip y mejores, que intentáis cerrar los ojos y no podéis porque os encontráis mal con vosotros mismos, o porque no os encontráis, me gustaría tocaros los cojones hasta que me odiarais, hasta que hicierais algo por alguien, que no fuera vosotros mismos.

La he cagado tanto, que ya, me da igual. Me da igual no ir a la moda, me da igual que me llamen hijo puta, cerdo, loco, me da igual ser yo las 24 horas del día, aunque sea un gilipollas, un don nadie, un, tonto.

La verdad es que hasta que no he sido un tonto, no he sido feliz. Porque soy feliz,¿te importa? ¿O te dan ganas de joderlo? No puedes, ya te he perdonado antes de que muevas un dedo. Qué tonto que soy.

Pero no vuelvas, si no has cambiado al menos un milímetro. Mejor, pones la tele, hasta que te salga la basura por las orejas.