13 de junio de 2010

Agitar antes de usar


Te haría como un jugador de rugby, me tiraría encima de ti y te daría con las rodillas en las costillas, con una mano me protegería los ojos de la espuma que echas por la boca y con la otra te ataría con una de esas bridas de plástico para que dejaras de darme puñetazos en la barriga, me cagaría en tu padre de lo guapa que te pones y de lo colorada, pero mu tonta, la verdad, como si fueras de la liga de las mujeres extraordinarias, muy tú, que acojonas, sí, ya te digo, y hasta parece que se va acabar el mundo, el mío, cuando dices que te vas, que se acabó, que estás hasta el coño, y entonces, no me dejas más opción, que comerte la boca aunque me arranques la lengua y te la tragues.
Y luego te pregunto si te suelto, y me dices, no cabrón, porque te mato, pero te suelto, te suelto y no me matas, y entonces, haces lo de la gallinita, y cuando haces, lo de la gallinita, aunque vayas a matarme me da igual, me vuelvo loco, y no puedo pensar en otra cosa, que en bajarte las bragas mientras tú, me clavas las uñas en la cara.