3 de junio de 2010

Lunáticos


-Te toca.

-Vale: Cada vez que me preguntas si te quiero, me dan ganas de mandarte a la mierda, porque vamos a ver, digo yo, si no te quisiera, no te aguantaría, digo yo, porque a ti, hay que aguantarte, no es por nada, si yo te quiero, pero pesao, eres, pero pesao de pesao, y además serás tonto, digo yo, porque te lo habré dicho como yo qué sé las veces, que me duele la boca,coño, de decir que sí que mucho,sí que mucho, sí que mucho, o es que te haces el sordo, que es peor, porque entonces es que te estás quedando conmigo, y ya, me mosqueo, y me dan ganas de que sí que mucho; pero que te aguante tu padre.

-A mí a mí: Te dejas pelos en el lavabo.

-¿Ya? Esto...Me da un asco que ni te lo imaginas cuando te pones a hacer ese ruidito asqueroso con la boca. Que estamos comiendo, joder, ciérrala. Y asco asco, que te rías cuando eructas, porque gracia, no tiene, no sé. Y tus pedos tampoco son el Circo du Soleil, qué quieres que te diga, a ver si no tengo otra cosa que hacer, que reirte tus guarradas. Y lo de los pelos del lavabo, pues, se me han olvidado, es que no soy perfecta vale, como tú, quiero decir.

-Vale. A mí. Pues...

-Espera espera, que se me ha olvidado, que, que si tú me quisieras en condiciones, quitabas los pelos del lavabo tú solito, y con ganas, sin cagarte en to lo que se menea, que para eso dices que me quieres tanto, porque yo, lo que hago lo hago con ganas, hasta follar, pesao, que eres un pesao, que siempre estás con lo mismo, que estás viendo la tele y mirándome las tetas, que estoy en la cocina y estás ahí, detrás, dando por culo, que duermo en el filito de la cama para no rozarme contigo, que se te roza y ya no paras, con la de cosas que yo tengo que hacer, y puteada en el trabajo, y a ti, como si lloviera, tú a lo tuyo, ñaca ñaca, porque tú siempre tienes ganas, de bajar la basura no, pero de eso siempre.

-Tu madre ha llamado y le he dicho que no estabas. Y estabas. Conclusión: Me ha encantado.

-Creo que por hoy ya está bien. ¿Tú que dices?

-Que sí. Que podíamos cenar y eso, en la terracita, ¿te apetece?

-Vale churri, nos hacemos un chino. O pizza, a mí me da igual, lo que tú quieras.

-Cariño...

-¿Qué?

-Tu puta madre.

-La tuya cabrón.