9 de junio de 2010

¿Tienes que leerme el trozo en que se besan?


Tal vez me lleves de la mano por la playa y me cuentes que una vez
mataste un hombre,
perdiste un hijo,
fuiste un mal tipo, posiblemente.

Pero seguirás a mi lado, por la orilla,
y te diré qué eres ahora,
y porqué,
y verás cómo mis labios, tienen razón.

Tal vez,
te pregunte por tus sueños y contesten las olas,
y tú no digas nada,
y aún así, sonreiré.
Porque mientes mal.
Porque estás aquí.

Me dirás que merezco algo mejor,
sin conocer mis pecados, tal vez,
un par más de tonterías,
pero el final, es que ya es tarde.
Si quieres, te lo enseño.

Compraremos un bus,
un submarino,
cruzaremos el Nilo,
invertiremos, en bolsa, o no,
o en nosotros
o en un mapa del mundo, sin fronteras,
subiremos al Everest,
pintaremos de rosa la capilla Sixtina,
me harás una canción,
y yo,
estaré cerca.

Con todas las huellas que esta tarde
dejemos en la arena,
me haré, otra vida.