19 de agosto de 2010

Boy on the street 45


Me gusta caminar,
y que Pollini,
me toque un nocturno al oído, de Chopin.

Hay otros mundos.

Un cristal clavado a la suela del zapato;
el graffiti que dice que dios, es amor.
Miro arriba, y veo,
las antenas parabólicas,
y unas bragas enormes
colgando de las cuerdas de la ropa.

El sol se está poniendo y no tengo sueños.
Podría dudarlo.
Pero no lo hago.

Yolanda no era una guitarra, era mi amiga,
yo le abrazaba las caderas,
y ella sonaba a limpio,
y entre los dos,
llenábamos el sombrero de monedas.

Buenos tiempos.

Katy la zurda se bajó una vez del coche
y me mandó a tomar por culo.
Encendí un cigarrillo y por el retrovisor,
vi como su hermoso trasero se alejaba para siempre.

Sí, la llevaría de nuevo a cenar a una plataforma petrolífera.
Justo en este instante, pensaba en ello.
Aún llevo en los bolsillos,
entradas para un baile
sobre la mesa del salón.

Ese tipo, Knopfler,
me encanta, si hace viento.
Y hace viento y dentro,
se me ha metido la metralla
del Brother in Arms.
Bonita canción,
para estar hecho una mierda.



To flower in my flap