18 de agosto de 2010

Jarrita de agua fría


“No soy racista; pero...”
Ah...
Vaya.

No sé,
seré idiota;pero yo me bajo aquí, oiga.

O es que: “Me viene grande, perdona”.
Sí.
Pero perdónate tú,
que yo ando averiguando, la vida.

“¿Dónde estás cuando te necesito?”
Perdonándose.
Mira a tu alrededor, y llora.
Y luego haz tus deberes.

Tapadme la cara y os juro,
que volveré de mi tumba a por vosotros.
Y ahora,
disparad,
quiero besar el suelo de esta tierra,
quiero regarla con claveles.

Vendrán otros y os dirán,
qué sois.
Y aunque nunca os quedéis sin munición,
tampoco la razón dejará de parir,
verdades como puños.