23 de septiembre de 2010

Partículas de nos en suspensión


Como llevan a puerto los faros de la mano
a los barcos condenados al olvido,
así me enhebra ella al noray de su cabello como el trigo,
y con susurros, con filamentos de palabras
que cruzan como espadas,
el aire:
“Quítame las bragas con los dientes...”,
como dagas:
“..hazme cosas...cosas malas...”,
como flechas:
“...y no preguntes nada”.

Alguna vez fuimos minerales.
Vivimos en la tierra y dentro de la tierra y con la tierra.
A veces, abrimos la ventana y miramos el cielo juntos,
y en silencio.
A veces, ni siquiera el silencio sabe que estamos ahí.