24 de octubre de 2010

Al norte, más al norte


Proceso mental de un tipo cualquiera:
“Si le digo, que una mujer,
quedaría de lujo”.

“¿Qué ves cuando me miras?”

Lo ha preguntado porque,
la estaba mirando.
Es obvio;
pero tenía que decirlo.

Inclinación genética al onanismo durante el tal proceso:
“Pero coño,
me gustaría tanto decirle la verdad”

La verdad es que,
a él le gusta ella porque ella es preciosa,
una de esas chicas con algo en la mirada
y un culo de muerte.
Si fuera fea,
la iba a querer su puta madre.

Vista panorámica del individuo:
“Está muy bien eso de, hablar y,
conectar y,
a quién
coño
quiero engañar...
Me van el cuero y las uñas afiladas”.

Redoble de tambores-tipo abre la boca y bla bla bla-:
“Sabes,
veo...”

Y entonces ella le ha besado.
Le ha desatado de toda esa mierda que les une:
“Fóllame”.
De toda esa quimera del amor sin condiciones.
Del mástil donde se fusila a los cobardes:
“Tu y yo, mi vida, somos pájaros”.