1 de diciembre de 2010

O sea


-No creo que tenga usted la agilidad mental suficiente como para expresarse con cierta claridad durante la conversación, después de inhalar...

-Dilo coño: esta mierda. Es que eres gilipollas de tu culo tío. Si no te caigo bien me lo dices joder, no te quedes mirando con esa cara de asco, so mamón. Y luego, nos tomamos una cervezas. Después de las hostias. Porque a ti lo que te hace falta son dos hostias en la puta boca, que veas tu propia sangre y sepas a qué sabe, que no te enteras. Desabróchate la corbata, despeinate un poco, que parece que te han metido un palo por el culo. ¿Bueno qué?

-Sí, como quiera, sigamos: le decía, que, desde mi punto de vista...

-¿Lo ves? Es que estás amamonado. ¿Para qué coño pones una coma después del qué?

-Yo a usted no le dispongo ni le tramito su vocabulario, y creame, es de un pésimo gusto, y que conste que no lo digo por menospreciar el lenguaje que utiliza, con todas esas, palabras malsonantes y en la práctica carentes de cualquier valor lingüístico, si no por la necedad con que se aferra en ser desagradable.

-Sí coño, perdona, tienes razón. ¿Pero folla o no?

-Lo que hacemos requeriría de un término más basto. En cambio, disculpe si no me extiendo más; pero dudo, bastante, que pudiera discernir la verdadera naturaleza de lo que experimentamos el uno del otro cuando estamos juntos.

-¿Cómo de juntos? ¿Follando?

-¿Podría demostrar un poco más de respeto por alguien a quien ni siquiera conoce? Es una mujer extraordinaria, sinceramente, un diamante, un magnífico y brillante sol que ilumina todo a su paso, inteligente, y de unos modales exquisitos. La excita que le lea en voz alta, creo.

-O sea, que se pone encima. Pues a mí también me encanta que mi tronca se me ponga encima tío, parece una puta diosa, no te imaginas, con el pelo tan negro cayéndole por los hombros, tan negro, y con la boca abierta como un pájaro chico y los ojos cerrados y las tetas apuntando a donde el viento. Y yo toma que toma Ketama y ella tira que tira de la rama, ya sabes, como locos, y cuando me dice que le diga cosas guarras, como asesinos, lo que te digo, coño mira: de anoche(mordisco gordo). Una pasada. Por poco me parte la polla.