6 de junio de 2011

If I had to make a wish


Se lo dijo a todo el mundo: “Este año me tiro”. Así lleva, no se sabe. Aba. Llevaba. Qué cabrón. Se ha ido al fondo con la silla de ruedas. Y vestido de Batman. Le encantaba-¿aba?- Batman, y por las fiestas, se había disfrazado con una capa y todo negra, que antes había sido un mantel y antes, hilo de seda de gusano.

Micaela tiene las manos extendidas hacia el agua como un día las tuvo hacia Sasha y su magnífica sonrisa de recién muerto en la calle, en mitad de la calle con un tiro en la cabeza made in Sarajevo, y Don Ramón, que de joven era capaz de arrancar un árbol con las manos, hunde en el río una farola a ver si, a ver si, porque árboles, cerca, no había ninguno. Sebastián, que trabajó una vez en las cocinas de un carguero, se ha tirado el primero y parece un pez delgado con bigote buscando en lo negro los destellos del metal.

Aba. Nadie está tres horas en lo negro sin morirse.

El río fue un enjambre de personas que batió y batió y batió los fondos del agua con linternas envueltas en bolsas de plástico, toda la noche.

Si, se pudiera borrar todo y borrar el río y las ganas de Palomo de que nadie nunca más tuviera que acercarle la cuchara a la boca o sacarle a mear la polla con la punta de los dedos o borrar la mala leche que le llenaba de pulgones los modales y asustaba a los niños y los perros y a la luna en los charcos, borrar hoy, o hace tres años y aquella carretera y a Palomo Duarte saliendo de la curva más cerrada de su vida, borrar la luz de la farmacia donde vió a Maite besarse con Matilde y a Matilde con Maite en un baile de lenguas y pezones por fuera del vestido.
Borrarlo todo y empezar con lápices nuevos y relucientes a pintar el resto de la vida.

-Pero no se puede.

Alguien tenía que decirlo.

-¿Qué crees que hay tras la bruma Billy?

A quién le importa, en realidad, lo único importante, como dice Micaela, es lo que aún nos queda por vivir.

Paca está preñada. De un ángel italiano. Un verdadero hijo de puta con el corazón de cartón piedra que se la folla por el culo mientras maldice cada rincón de santa Marta.

-No pienso perderme ser mamá...