19 de septiembre de 2011

Level 32


Si todo es física, ¿qué es esto en mi cabeza? Si nada,
es premeditado ¿por qué?, siempre que miro una flor
me aguardo y me vengo y me convierto en lo que llamo mí,
y de una flor,
sale una boca y de la boca un hola tú qué tal, cómo estás esta mañana.

Siempre hay gente mirando.

Si dentro de las cosas, los volúmenes, hay átomos, sólo átomos
dentro de átomos,
sucesivos,
muy pequeños ¿por qué mis manos aman
el flujo de luz del acero inoxidable;
el liquen en las rocas;
del pelo de los gatos?
¿Por qué mis manos aman,
la humedad de las paredes?
¿Importa un pensamiento?
Todo es tan vasto.
¿Y si,
los pensamientos también tuvieran dentro
miles
de millones
de átomos?
¿Lo amarían mis manos?

Por eso te digo,
parece que a veces, al oído,
alguien te susurre que te amo.

No ya, tus vértebras ni la piel cuarteada del álamo que fuiste,
ni las varices ni los surcos, no.

Sino tus átomos.
Cada uno de los miles y miles de millones.

Creo firmemente en esta paz que me consume.
Creo en el barro.
Y en como puede uno vivirte, desde el mismísimo infierno.