2 de septiembre de 2011

Manual de belleza por fascículos: número uno, lámina y canción de regalo


Si le dices a Raquel que está preciosa
porque la has visto de perfil, tomando algo,
procura que tu dios te esté esperando
fuera con las llaves puestas.

Raquel saltó hace un año en llamas de un tercero,
y entre añicos y flamas de butano,
cayó sobre la acera con la cara,
sí,
la otra cara.

Raquel se pinta medio labio.
Una pestaña.
Subida a los tacones, tomando algo,
Raquel está preciosa,
aunque no estés mirando.