28 de septiembre de 2011

Shoes in the window


Cristina tenía las manos más grande que yo.
Fue mi primera novia de instituto.
Una vez me cogió en brazos.

Adele también tenía,
los ojos azules.
Pero estaba gorda, y sudaba vinagre.

A mí me gustaba Maricarmen.
Se parecía a Ava Gardner.
Me ignoraba. Pero dejaba que pagará el autobús.

A Tere le faltaba un diente.
Era muy simpática
y siempre estaba sonriendo.

Su hermana estaba media loca
y se comía las uñas,
por besarme decía, sola por las esquinas.

Nos hacíamos pajas
en el granero.
Yo, pensaba en Maricarmen.

Mati estaba, fuera de mi alcance, había
estudiado en colegios de pago y eso, se notaba.
Nadie nunca ha vuelto a hablarme de Shidarta.

Qué tetas tenía Maricarmen.
Dos.
También dejaba que pagara los helados.

Dicen que yo tenía por entonces,
la lengua siempre fuera
cerca de ella.

Qué tiempos.
Qué puta que era Maricarmen
que nunca pagaba en la piscina.

Se casó con un murciano que todavía está en la cárcel.
Tiene seis niños.
Ninguno del murciano.