8 de octubre de 2011

Como poner derecha una ese, o Bernardette y sus botas de agua


Incide en mí como una Hespéride,
dóblame el turco y el cimiento hasta que caigan
peras de mi olmo.
Tú, hiéndete como Perseida
o una bala con mi nombre y yo,
cuando me orzueles,
buscaré tu parte invertebrada.

Blando una escarpada hoz y tú tan trigo,
yaces simplemente esperando la horcajada,
vertido todo sobre el lino,
tan limpio tú,
de estocadas tan, pequeño entre mis tetas de mandrágora,
tan,
dulce tú balanceando este universo en el cuenco de tus manos.

Y te mastico los tendones del tobillo y te trago lo blanco y te chupo el quejido.
Y te escupo.
Y luego nos fumamos el silencio, de una sola calada.