25 de octubre de 2011

Y grieg A


...una de esas guitarras con cuerdas de metal
con tu nombre pintado en el mástil y una cartuchera,
llena de balas con la punta hueca.
No es pedir tanto.
Mira esa carretera. No tiene fin.

Dejaré que las iguanas desoven en mi barba
mientras lleno el desierto de acordes magistrales,
que hablen de ti, y de lo puta que eras.