18 de diciembre de 2011

Cuando lo dices tú, honey suena a miel de abeja


Si pinto un cuatro del revés podré sentarla en mis rodillas

a buscar en el google: “Malasuerte” y ver si alguien más le puso a esto,
del amor,
un nombre con correa de perro.

La amo.
Pero no soy estúpido.
Ella
no
es,
el centro del puto universo.

Hoy vendrá mi madre a vernos.
Comportate, le digo,
no me metas por debajo de la mesa
el pie donde tú sabes, y,
sobre todo,
no hagas lo del camaleón.

-Lo del camaleón es que me saca la lengua desde lejos,
y tira y tira y tira y tira,
hasta que ya no puedo más y me la como-.

(A ella.
A la lengua no.
Tenéis que leer más.)

Por cierto, es Navidad.
¿Habéis besado a alguien?
¿Pedido perdón?
¿Sacado de las tripas, el miedo?
Dios no tiene nada que ver con esto.
Se trata sólo de crear,
una oportunidad.