3 de diciembre de 2011

Fotosíntesis de una coliflor con calcetines de rayas


La luna es una mierda de planeta.

Lo realmente hermoso está aquí, a tu lado.
Nada de cráteres ni, joder, todos esos filamentos,
brillando en el espacio, la luna la luna...bah.
No como en ti, que se está tibio.
¿Me escuchas corazón?

Hoy he visto a Lucrecia. Está delgada.
Va por ahí,
paseando al perro,
como si llevara un saco de cemento en los hombros.
Se le ha muerto dentro otro niño.
Parecía, una hojita seca.
¿Te acuerdas de Lucrecia?

No quiero la luna te digo.
Quiero una lavadora nueva.
Y zapatos, para Marcos y Adela.
Quiero llegar a fin de mes.
Y un cajón lleno de bragas con lacitos bordados.

Duerme en una cama de uno ochenta, Lucrecia, ¿Sabes?
No se hablan, desde eso.
No sé que te parece tan...es sólo un asteroide, un planeta distante,
atrapado en una órbita inútil.
¿Te imaginas no sentir por la noche mi calor a tu lado?
¿Estás dormido?
-click-
Yo no podría vivir sin esta llama amor.
Tú y tus lunas...