24 de diciembre de 2011

Por qué las cucharitas de café son tan importantes en mi vida


Si escuchas la palabra rododendro la boca se te abre y en mitad de la noche,

dices que un amanecer se te ha metido en un ojo,
y que por eso lloras.
Rosa; gaviota; amor y un lago, con delfines haciendo semicírculos.
Palabras amables.
¿Quién, no quiere enterrar la cabeza en las rodillas,
y que otro reme?

El mundo esta lleno de cabrones
que van por ahí masticando mentiras.
Mucho cobarde y mucha mierda.
En realidad, lo único real del escenario,
eres tú.
Lo demás, es cartón piedra.

Pero la vida no es tan triste.
Hay volcanes manando en cualquier sitio bajo el suelo.
Flores que crecen en el hielo.
Bacterias con nombres indecibles que follan y follan sobre el musgo.
Mareas que se adentran en la tierra,
todo,
se mueve
como una enorme maquinaria
preciosísima.

Y aún creo en el hombre.
O al menos,
creo en mí.