18 de diciembre de 2011

Y un gato gris


Me gusta tu nariz.

Deslizarme por ella y caer en un beso de boca como cae una gota del grifo en un plato de sopa.
Me gusta que tu axila sepa a menta y que te cruja el metatarso entre mis dientes.
Y así, con los tirantes del wonderbra por los codos,
y esa cara que pones de puta.

Me gusta que me quites la cartera mientras duermo,
y busques un billete de cien pavos.
Me gusta que lo encuentres,
y esa nota que dejas diciendo: yo lo valgo.

Fuera la guerra continúa.
La gente se devora.
Nadie es feliz.

Abrázate esta noche a mí más fuerte.
Pongamos un vinilo de Machín.
Si quieres,
llámame Alberto,
como ese tatuaje que llevas en el brazo,
de una espina sangrando que eres suya,
quieras o no.