28 de marzo de 2012

¿No es ahora cuando pasa una estrella fugaz?


Los pelos de los huevos flotando en la bañera como patas de araña.
Tu piel buscándome la piel debajo del pijama.
Todo eso, ya sabes-qué asco-, del amor.
Esta ridícula sonrisa pegada a mi cara como un cartel a una farola.
¿Ves aquel globo que gira alrededor de un árbol?
¿Aquella nube con forma de manzana?
Cuántas cosas.
¿Nuestras caras de idiotas reflejada en los charcos debajo del paraguas?
Qué de cosas.
Todo eso-qué asco- ya sabes, del amor.

Y tu lengua tu lengua tu lengua
tannnnnnnnnnnnnnnn larga.

Ya no consisto en nada que no sea estar dentro de lo dentro de ti.
Quiero ser pequeñito como un grano de arroz
y
correr entre tus tetas descalzo y dar,
saltos de alegría como Heidi, la niña de los alpes.
Quiero ser idiota.
Muy idiota.
Como Heidi, la niña de los alpes.

Alguien me dijo alguna vez que nunca
nunca
nunca,
sería feliz.

Se puede vivir con los ojos cerrados,
y cumplir todos tus sueños.
Y no abrirlos nunca
nunca
nunca,
más.