28 de mayo de 2012

Coso y la teoría número tres


Hoy ha llegado al búnker y se ha dejado caer en su sofá de flores y ha ladeado la boca en una media sonrisa de clow desaliñado y ha entornado los ojos como si estuviera viendo irse su tren y me ha dicho mirándome a la cara que le ha venido la regla, y yo, que la amo, le he dicho no importa cariño, cuando en realidad, sé que lo más importante para ella en estos momentos de su vida, es parir un ángel que salve esta tierra del fracaso.
Esta tierra preciosa de árboles frutales y arroyos sin prisa y tormentas eléctricas.
De hombres y mujeres que sueñan con casas blancas y con ropa blanca y con almas blancas, todavía.
Un ángel, y acunarlo entre los brazos y armarlo con espadas brillantes, un ángel y cuentos por la noche de tres páginas con princesas y dragones, un ángel con risa de Sol, con ojos de Mar, con boca de pez.
Y salvar el mundo.
Al menos el nuestro.