7 de mayo de 2012

Mandriles


Cuando mi hijo salga de tu vientre voy a comprarle unas botas de pisar charcos.
De tu vientre.
Voy a dejar que ruede por la hierba.
Voy a rodar con él por la hierba.
Voy a enseñarle a decir gracias: “Gracias, su café está muy bueno”; “Gracias por dejarme pasar en la caja del súper”; “Gracias mamá, por este regalo de la vida”; “Gracias vida”.
Porque la vida es hermosa. Con todos sus leones y sus avalanchas de nieve y sus orquestas sinfónicas y sobre todo las nubes, sí hijo, las nubes. Tan importantes para el hombre que quiere soñar.
¿Cómo se puede soñar sin nubes?

Enseñarle a decir por favor.

Y enseñarle a decir: “Tu puta madre”.
Si me haces daño.
Si me humillas.
Si te aprovechas de que soy, un ser de luz. Tu puta madre. Con todos mis dientes.

Voy a decirle que sea un espejo. 

Y a no tener miedo de tener miedo y a no tener miedo de uno y miedo de la oscuridad. No hay nada en la oscuridad que no estuviera antes.
Y a estar solo. 
Porque estamos solos.

Voy a mostrarle qué es el agua fresca en la cara y los pétalos de las flores volando por el aire de una pradera inmensa y las pelusas de polvo de debajo del sofá y las fotos de cuando su madre y yo éramos soldados y hacíamos la guerra al resto del mundo, y, que la música hay que escucharla con los ojos cerrados y, esa mierda de las abejas y París y las cigüeñas- “Las personas follan. Esto se mete ahí y pasa que y luego porque el útero matriz pintar la habitación coño coño las facturas el despertador a las seis de la mañana niño niño no hagas esa cara las personas, follan”-.
Y algunas se quieren.
Yo quiero a tu mamá.
Me gusta ver películas tontas con ella y verla llorar porque a la chica le ha salido un cáncer y él no la suelta de la mano hasta el final.

Voy a enseñarle el idioma de las olas y a distinguir entre cucharilla pequeña y cuchara sopera y a escuchar cómo se mueve la ciudad y que detrás de todas esas ventanitas, hay seres humanos.

Voy a decirle que todo el mundo se equivoca.
Y que no se rinda. 
Jamás.
Nunca.

Aunque sea lo único que aprenda.