3 de mayo de 2012

Sub


No soy guapo.
Ni listo.
No tengo dinero.
Ni una polla enorme.
Ella es como un bizcochito de nata con un limón de guinda.
Primero te comes la nata.
Y luego el bizcochito.
Y más luego te quedas mirando el trocito de limón.
También te lo comes.
Está amargo.
Está rico.
Ella tampoco tiene una polla enorme.
Ni dinero.

Pero tiene paciencia.