26 de septiembre de 2012

Y tú...imprescindible


Hace algunos años,
sólo prestaba atención a los magníficos senos de mi tía Lourdes.
Fumaba colillas de tabaco rubio con marcas de carmín en la boquilla,
escuchaba a los Rolling,
y hubiera dado los dos brazos,
por tener una enorme polla de dieciocho centímetros de largo,
por siete de ancho.

Ahora,
lo único que quiero es que no me sueltes nunca de la mano,
porque sin ti,
me moriría.

Hace, algunos años,
creía firmemente que el amor,
era una mierda:
“Nunca coartaré mi libertad a cambio de tus besos”.

Ahora sin tus besos,
mi libertad se agria como la leche puesta al sol.

Me hago viejo,
y tú,
mi patria.

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