24 de octubre de 2012

Introducción a la Mesopotamia de un señor entrado en años


“¡Borsinianos a mí!” Los Borsinianos son unos seres muy muy muy pequeñitos, que acuden en mi ayuda cuando Señora X me tiene acorralado. Me llevan lejos. Muy lejos. Muy muy lejos. Lejísimos. Y ella dale que dale con que si bla y que si tal y tal y bla del bla y que hay que ver que si no le estoy haciendo, bla bla bla, ni puto caso.
Los Borsinianos.
Primero desmolecularizan cada partícula de mi ser, y cada átomo de mi organismo, es reemplazado por otro, uno por uno de manera, que delante de sus narices, me voy sin irme.
“Porque que si esto porque si lo otro”
“Bla bla bla”
Y así hasta que se cansa.
Que no se cansa nunca. Era un decir.

No sé, a veces aparezco en el cañón del Colorado. Otras en el fondo del Océano. El caso es que está lejos. Lejos lejísimos.