9 de octubre de 2012

Jean-Jacques


Hay gnomos viviendo en los pelos de mi polla.
No sé cuánto hace, ya del agua.
Me lo meto todo.
Donde sea. Si hay una vena.

Pero una vez fui un hombre,
que usaba los cubiertos.
Ahora entierro la cabeza en cualquier cubo de basura,
y si me meo encima, no tiene la más mínima importancia.
Es lo que dicen los ojos de la gente.
De la gente sin ojos.

Pero una vez, yo fui.
Hacia cola en el súper.
Tenía un perro.
Un carnet de fútbol.

Hecho de menos la lluvia en los cristales.
Los cristales con Julia.
Los domingos con Julia.
Las pizzas doble pasta y las pelis de Meg Ryan.
La luna de los charcos.
El café en San Marino.
Las cuatro de la tarde.
Las bragas de lunares mecidas por el viento.
Con Julia de puntillas
- “Nos queda poco tiempo”-,
colgando de las nubes lazos negros.