4 de octubre de 2012

Pasa la lengua por el mapa donde dice Aquitania


Fue como arrancarle las patas a una mosca.
Tuvo días los ojos hundios como piedras.
Se le partió el cerebro en dos de marchitarse
sobre las fotos de cualquier atardecer, de cuando.

Porque todo, de viejo o de, ya es otra cosa.
Nosotros nos, abismos, tan,
lejos el uno del otro, tanto tiempo.

Por mis noches a tontas esperando en la ventana.
A que.
A que.
Por dormirme tan sola.
Tan pequeña y cansada,
de respirar tu hueco entre las flores de la almohada.

Por tú en el sofá a oscuras con tu odio
llenando de colillas el plato de espagueti.

Por dejarme caer.