1 de octubre de 2012

Training the heart to die quietly, and be born


Había pasado toda la mañana con Paca, aprendiendo a silbar como un cabrero, a tararear canciones de los Beatles y a dar vueltas sobre si misma sólo porque sí. ¿Tenía otra cosa que hacer? Tampoco ganas. Y era una buena manera de olvidar a Álvaro. Y a Peter y a Dogan y a Félix y a y a.
¿Dónde estás?, le habían preguntado en la redacción. Colgó. La portada del último libro del francés estaría terminada a tiempo; aunque no tenía ni la más remota idea de dónde iba a sacar un hada. Al francés le gustaban las hadas.

-¿Qué es eso que dicen las mulatas?

-Cosas de negras.

Que será niño y tendrá alas. Lo dijo la Marenga en la terraza del Brillante a la hora de la siesta. Basta que cante un grillo para que, entre sueños, le salgan de la boca los presagios.

-¿Qué pasa con Luiggi y contigo?

-Luiggi se irá, un día. Odia este sitio. Lo odia todo. Un día simplemente dejará de existir. ¿Quieres un helado?

-¿Cómo puedes sonreír de esa manera? Estás preñada de un hijo de puta en mitad de este sitio de locos que andan vestidos de Batman en sillas de ruedas o se paran a besarse en la calle cada vez que se enciende una farola, y sonríes como si la vida fuera perfecta. ¿Y por qué coño das vueltas?

-Un delicioso y helado helado de...ummm...de...hay tantos sabores...como el de piña, qué rico, es como estar metiendo los pies en el agua de una playa con corales; el de manzana, con sus gusanos parlantes con sombrero y paraguas; el de melón, el de mango; pero el que más...porque...y al principio no quería, porque nunca quiere nada, eso es lo que dice, pero un día le convencí, bueno, en realidad fue la niña Lorena, sí, es que, Lorena sabe algunos trucos, cosas de niños, bueno, a veces funcionan, el caso es que al tercer “porfi”, Billy se metió el palito del helado en la boca y empezó a morderlo hasta que casi se le caen los dientes...ponía caras raras, hacía así, con la boca, como si, como si. Pero no. Nos echó de la casa y nos llamó metomentodos, que haber si nos ocupabamos, de nuestros propios asuntos. Nunca se ríe.

-¿Te gusta?

El secreto de un helado de limón está en chupar el palito, hasta que se te ponga cara de esquimal.

-Edta um foco ácido, da vedad, pedo e profado coza beore en mi vida, de lo asegudo.