25 de noviembre de 2012

Se me ha clavado el arco del violín en la garganta


Si le preguntas diez mil veces “¿Qué te pasa?” Y ella dice:
“Nada” otras diez mil, es que la quieres.
O es que eres tonto.

Si al llegar te está esperando el mando de la play dando saltitos y en vez de,
vas y te sientas con ella a que te cuente, es que eres tonto.
O es que la quieres.

Si no le dices que debes dos facturas ya de agua,
un mes de casa y tres de luz,
que el banco ha dicho no, que en el trabajo,
se está rifando un ere que en el coche camino del sofá, a veces,
te dan ganas de llorar que, y que y que, si no le dices,
qué estás pensando cuando estás mirando el Mar, es que la quieres.

Que si has tomado la pastilla.
Que si ponte las gafas.
Que cojas el paraguas.
Que comas menos sal...