20 de diciembre de 2012

La noche que besé a Frida Kahlo


Pasarte un balde por cubierta cada día con aguas de romero.
Frotarte la escotilla con aceite de naranjas de la china mandarina.
Pulirte los trinquetes, las quilla, el cabestrante.
Pintarte de bohemias la eslora y en el mástil,
izarte una bandera con humo en los cañones.
Y hendirnos en el Mar como una flecha.
Bajo el malva del sol la nube y los pijamas.
Contra el viento.
En pos del horizonte.