27 de diciembre de 2012

Si me parto


No necesito dejar ninguna huella en este mundo.
Ni una media naranja.
Ni una biblia.

Necesito insulina.
Y que no se acabe nunca la serie de los martes.
Abby y el doctor Marschall aún tienen muchas cosas que decirse.

No necesito una hipoteca.
Ni el espejo de Maruja Blancanieves.
Ni más zapatos.

Necesito un orgasmo.
Uno largo y bonito
donde corran los ríos.

No necesito imaginarme que Oz existe.
Quiero ir,
y tener siempre doce años.

Quiero otra vez el primer beso.
Quiero que vuelva mi guitarra.
Que crezcan en mi tumba tulipanes.

No necesito que nadie me recuerde.
Ni ser parte de un Cosmos.
Ni ese equilibrio, del que tanto se ha escrito.

Necesito la quinta de Beethoven.
Que mi hijo me apruebe matemáticas.
Menos varices.

Tal vez el sol no salga siempre por el este.
Tal vez haya bebido demasiado.
Tal vez, ser feliz era morirse en el intento. Sin atar cabos.