23 de febrero de 2013

Feliz no cumpleaños


Hacía poco que había llegado de Júpiter,
y no estaba acostumbrado aún a citar el sitar con una famosísima cita de Charles Dikkens.
Era noviembre, un mes divino,
lleno de pellejos y remaches.
Y era muy hermoso, verla germinar bajo los tres soles de Nim.

¿He muerto?, le pregunté, recuerdo,
tumbado bocarriba,
mientras mi polla palpitaba todavía.

No recuerdo haber amado nunca nada.
No como a ella.
No antes.
No más que a mí.

No pude resistir, no quise, después de tantos años de pirata,
la supernova en su ojo cónico,
la espiral de su beso,
sus tetas en mi espalda, mientras me susurraba, yo, soy , tuya.

Su risa me salvaba de todo lo deforme de este mundo.

Podría vivir de este eco el resto de mi vida.

Siempre que tenga tabaco, por supuesto.