7 de marzo de 2013

¿CDC?, sietemesino


-¿No iras a llamarme princesa ahora ni nada parecido verdad?

-¿Como por ejemplo?

-Como por ejemplo: cielo; nena; cariño; churri; mi vida, mi amor, mi mi mi mi; chati; cani; gordi; corazón; caramelito; muñeca; pequeña, gatita, ni nada que termine en ito; baby; honey; darling...cosas como esa. Por ejemplo.



Querido diario:

Me encanta esta canción. Siempre que la escucho, lloro. En realidad la pongo para llorar. Aunque también puedo llorar si no la pongo. Bueno, el médico me ha dicho que llore todo lo que quiera. Que gotee. Que me empape. Que rebose. Que me inunde. Y que después salga a la calle a hacer todo lo demás como si fuera siempre la primera vez, en vez de la última: “Tal vez siete, quizás un año, si dios quiere”.
¿Y si no quiere?

Me huelo las manos y huelen a su pelo.
Me ha dejado una marca en el cuello.
Y si me paso la lengua por los labios, aún está aquí, conmigo.

Voy a mentirle todo el tiempo, pensé. Quiero más.
Le he dicho que sólo estoy de paso, que me iré dentro de un mes de la ciudad, que no se haga ilusiones. Pero que me bese. Que me bese siempre así, con el tiempo varado, con los ojos en cruz...
¿Y sabes qué me ha dicho? Que miento muy mal. Que Raquel no es mi nombre. Que no vivo en Alaska.

Y que si quiero casarme con él.

Quise salir corriendo.
También quise decirle la verdad.
O decirle la verdad mientras corría, lejos, más lejos, donde no pudiera hacerle daño.

-Hija, ¿vas a cenar?

Hoy me quedaré en casa con mamá.
Espero que no le de un infarto.

-¿Olivia?

-Ya voy mamá.

Le he dicho que sí.

Por eso lloro.

Porque la vida es una mierda.


Continuará...