14 de marzo de 2013

Pues claro que me drogo para escribir poemas ¿no veis a Susan Sarandon tocando el violoncelo?


La tecla Delete es mi preferida.
La tecla Delete es mi
La tecla
La.

La quiero más que a Lara Croft.
Más que a un verso de dos yemas.
Más que a yo.
¿Y dónde está?: en Gran Bretaña-¿por qué?-.
Por gilipollas.
Por egoísta.
Por idiota.

Y yo aquí sin sus besos de croqueta.
Sin sus manos de arena entre mi pelo.
Sin su pijama de lunares chiquititos,
azules y blancos.

“¿Desea enviar este documento a la papelera de reciclaje?”
Mmmm...un poquito más.
Que me huela su pelo, que me cante Amaral,
que floten los veleros en sus ojos de mar.

Que floten los veleros, es sus ojos de mar.

Me gusta más con coma.
No me decido con las comas.
Son tan importantes en mi vida.

Otra tecla que me gusta es
E
n
t
e
r.

Modelar la palabra hasta el absurdo,
para que no me escuches
para que no me
para que,
decir te amo.