24 de mayo de 2013

Floración


Recordaré las manos pequeñas como ratones de mi hijo frotándome la barba.
Recordaré a mi madre llorando por mi padre como en una telenovela colombiana.
Recordaré la luz. No hay nada más hermoso que la luz.

Recordaré el arroyo donde metí los pies;
las veces que miré por la ventana;
las cartas de Marie;
Las hojas muertas;
los delfines.

Los bocadillos de atún y de tomate, las verbenas;
el malva de las nubes, el olor a maceta, el vino tinto.
Recordaré la lluvia, las farolas, los trenes...
La hierba, el musgo, el liquen, las lombrices.

Recordaré el olor a mermelada del amor,
las películas malas,
aquellas canciones.

Pero no miraré hacia atrás cuando me muera, ni una sola vez.