26 de mayo de 2013

Que todo lo puedes


Cuántos planetas y tan grandes y tú
-y tantos, y qué antiguos, de cuando no había tiempo-, y tú,
cantando para siempres, cuando tal vez,
este sea el último segundo que nos sobre.

Subamos el colchón a la azotea.
Un disco de Chet Baker.
Follemos bajo las estrellas.
Ahora.
Esta noche.

Sin facturas ni colas del paro ni cortes de luz ni pan de antes de ayer.

Sin un pie sobre el pecho.