22 de junio de 2013

100 metros lisos


Los sellos impresos del revés;
la cara B de los vinilos;
los corazones con forma de patata;
las fotos viejas, desenfocadas;
los tatoos de sirenas con nombres de naufragio;
la mermelada amarga;
los muñequitos del semáforo...
Me gustan las cosas con defectos de fábrica;
la ropa usada,
los ángeles caídos;
los platos de cerámica
-aunque estén rotos-;
las radios de madera
-aunque no suenen-...

Me gusta mirar nubes.
Aunque no sirva para nada.