16 de junio de 2013

El vuelo de una hoja de papel


En algún lugar del mundo
-de éste mundo-,
hay alguien compatible al menos en un noventa y cuatro por ciento conmigo.
Un ochenta.
¿Sesenta y cinco?

Y un día me dirá: Soy tu tornillo.
Y yo contestaré: “¿Te gusta mi silla de ruedas?”.
Nos casaremos.
Tendremos hijos, y por la noche,
me subirá en brazos la escalera.
Compraremos un abeto.
Haremos una manta con trozos de camisas viejas.
Celebraremos muchos cumpleaños.
Nunca moriremos.

Mientras me encuentra,
estoy aprendiendo a pintar con los pies cuadros de sirenas pelirrojas.