17 de junio de 2013

En busca de Ukabuca




Caballo es un potro de dos ruedas, robusto y con cestita. Me lleva a sitios bonitos: me lleva a trabajar, me lleva al súper, me lleva a casa de mi madre...Nunca ha pinchado.

La nave se fue hace dos días.
La dirección era correcta, es cierto, estaban allí, como el amor me había dicho:
“No voy a ir a ningún sitio”.
Eso dije. Después de tanto tiempo esperando este momento.
De salir de aquí. De escapar.
¿Pero habría nubes? ¿Cómo estas?

Vi cómo se alejaban hasta convertirse en un pequeño punto blanco en el espacio.
Después de tanto tiempo.

Pero emprendo un viaje.
Esta vez hacia dentro.
Hacia Ukabuca, el planeta de trocitos de nuez y mermelada, la estrella enana diecisiete mil doscientos doce en la tercera galaxia de Atolón, lejos, en cualquier caso.
Un horizonte sembrado de farolas, gaviotas y casas amarillas azules y naranjas.
Porque todo eso somos.

Voy a buscar los trozos que me faltan.


2 comentarios:

  1. Los taxistas,¿sabrán llegar a Ukabuka?...bueno, me imagino que "Ni libre ni ocupado" sí sabrá...

    ResponderEliminar
  2. Pues no sé. Yo fui en bicicleta. Me levantaba todos los días muy temprano a buscar aquel puto planeta, y cuando volvía estaba echo polvo. No se me ocurrió lo del taxi, aunque eso sí, me hubiera salido por un ojo de la cara, y la verdad, sólo tengo dos.

    ResponderEliminar