15 de junio de 2013

No hay nada escrito 2


Joder joder joder ¿cómo se puede ser tan tan? tiene los ojos azules como un puñetazo. Y tetas. Dos.
Hoy iba cargado con un montón de papeles a reciclaje y al pasar por la sección B casi tropiezo con ella: “No no, pasa tú, que vas...”
Que voy a comerte las entrañas.
Así, a veinte centímetros, parecía de mentira. Sonreía, y dentro de la boca tenía dientes, y, una voz preciosa como la piel de una manzana.
Y yo le he dicho, “no, no, pasa tú”, que no sé qué, le he dicho, pasa tú con tus ojos azules de pantera blanca, y tus pestañas largas y curvadas, adas, adas, pasa, pasa, que pueda oler tu pelo, pasa, y déjame en el eco.
Me han dado ganas de dejar caer al suelo lo que tenía en las manos, para que mientras, seguramente me ayudaba a recogerlo todo, me diera tiempo de decirle...de decirle...
Pero he seguido mi camino sin mirar ni una vez hacía atrás.
La verdad es que no sé lo que decirle.
La besaría. Sí. Eso haría.
Un beso bonito ni corto ni largo.

Lo entendería.