3 de junio de 2013

Spina


Si bajaras rodando la escalera
-ping ping ping-,
como una pelotita de ping pong; si fueras,
la única flor entre la hierba, de lis, o por ejemplo;
una margarita;
si en vez de un grano más de entre la arena, brillaras como un caracol;
si flotaras como un globo por la casa;
si follaras como un animalito;
si tuvieras un estanque en cada ojo (con ranas y nenúfares y patos);
ositos en las bragas; o cantaras como una ballena,
si,
fueras una pajarita de papel:

a lo mejor un día te llamo.