12 de julio de 2013

Me apuesto la vida a que me amas


Y llega.
Y quédate.
Y aunque parezca lo mismo, no te vayas.

Si tienes algo que decir, dímelo ahora,
ahora que todavía palpitamos.
Ahora o nunca amor porque el futuro,
no se construye sobre arena
como un castillo a pie de playa.

O calla para siempre. Como los muertos.

Porque si dentro de cien años tienes algo que decirme que no hayas dicho ahora,
jamás volveré a confiar en ti.

¿Sabes cuál es la diferencia entre una coliflor,
y una princesa?
Que la primera huele a quince metros,
y a las princesas,
no se las ve venir.

Tú y yo ya sabes somos, dos pájaros heridos.
Pero imagina juntos-es la palabra-,
cuánto.

Soy valiente sin ti, cuando me enfrento al solo de trompeta,
de mi asquerosa vida de pirata,
de mis barcos cargados de tesoros,
de tormentas que azotan mi llanto en cualquier parte.
Del eco.

Contigo soy, sin duda, un suicida.

¿Donde viste más amor?