8 de julio de 2013

Temblabas


Un día me dirás, eres preciosa y te amo.
Pero no seré preciosa siempre. ¿Qué harás tú?

No quiero que esto sea sólo así.
Quiero que recicles.
No necesito cosas grandes, si no muchas pequeñas.
Crece conmigo, como un fruto,
y cáete del árbol.

Hablemos de cosas importantes:
no necesitas ganarme las batallas, ya, soy tuya.
Fui yo quien te habló de caracolas,
y burló la frontera entre este mundo, y tú.

Yo seré tu espada amor, cuando llegue mañana.