10 de septiembre de 2013

La mujer que se llamaba todo


Te llamas Pi; parábola, horizonte,
te llamas trébol
-de cuatro hojas-,
te llamas barco
-de cien cañones-,
galápago, pradera, glutamato.
Avestruz, cotiledónea, ojo de pez.

Sulfato de melaza.

Arcilla blanca. Tres.
Dos.
Uno.
Pum.

Melocotón.

Abril.

Te llamas noventa-noventa-ciento veinte,
tortilla de seis huevos,
4x4.
Te llamas por,
y para,
y desde siempre.
Te llamas soy.
Te llamas sé.
Te llamas yo, y sí, y a veces no, depende,
de lo que en ese momento te salga del coño.

Te llamas voy.
Te llamo y vienes.

Desde aquí veo la luna.
Una mierda de planeta flotando en el espacio.

Pero te quiero tanto...