17 de septiembre de 2013

Por tu culpa los grillos del jardín


Por tu culpa, llego todos los días media hora
-desabrochado-
tarde al trabajo.
Todos los días, por tu culpa
-sin afeitar-
llevo la cara pintada de carmín,
y la gente se ríe de mí en el autobús.
Por tu culpa la primera vez de nuevo.
De todo.
Otra vez.
Por tu culpa me quedo.
Por tu culpa te quiero.
La luz cegadora del amor. Descabellada. Por tu culpa, por tu culpa.
Por tu culpa la mano en el fuego.
Por tu culpa mi sonrisa de delfín.
Si tiras una piedra en mis por dentros,
la escucharás caer a los cien años. Por tu culpa.
Por tu culpa lo cósmico y lo éter;
lo panorámico;
el invento de amarse del derecho y del revés y caer de pie;
por tu culpa la fe; los tambores del pecho, la brisa hablando sola por ahí-como loca-,
de ti por todos los rincones de la casa desde el patio,
a la bóveda celeste de encima de la cama,
la misma donde a veces con la punta de los dedos,
tocas la bóveda celeste de...Por tu culpa la hiedra
-esta de mis tobillos-
y la tierra debajo de mis pies.
Por tu culpa confiar en que tus “ven”
-así, con el dedito-,
no sean una trampa mortal.